Tim Robbins y Gallardón
Tim Robbins no ha querido saludar a Ruiz Gallardón.
El Ayuntamiento de Madrid acoge, organiza y paga un festival de cine solidario al que invitan al prestigioso actor, y cosa rara, el alcalde, como regidor de dicha institución acude a saludarle.
En un sorprendente juicio de intenciones, el protagonista de Mistic River juzga altamente improbable, por no decir imposible que el saludo del alcalde y su concejala, Ana Botella- a la que se desconoce si el actor saludó o no- se deba al cumplimiento de los deberes inherentes al cargo, puesto que dicho alcalde y dicha concejala lo son por el Partido Popular y por tanto sus intenciones son aviesas. No hay cortesía ni buena educación en su acción. Lo que persiguen es hacerse la foto para congraciarse con los progres y utilizar así el prestigio y glamour del magnífico artista, -por cierto millonarísimo a pesar de su conmovedora solidaridad-.
Pero este no cae en la trampa y asistimos sin rubor al espectáculo del invitado americano mirando despectivamente a su anfitrión, representante democrático del pueblo de Madrid y casi negándole el saludo. En la patética foto que yo he visto, sólo le faltó escupirle.
Lo curioso es que casi toda la prensa, al menos la que yo leo, desde Raúl del Pozo a Carlos Boyero justifica o comprende la actitud del actor. Resulta que es yanqui y los yanquis son malos, pero como él es antiBush y anti PP y progre y comprometido, pues estupendo.
Es fantástico porque se mete en nuestra política, aduce razones tan tolerantes, ponderadas y de tanta enjundia como que él no ha venido a España para saludar a un político de derechas, y en contrapartida es icono del compromiso y la solidaridad.
Dejando aparte su paternalismo, sus aires de superioridad, el hecho de que –me permitiré yo también juzgar sus intenciones- venga aquí a darnos lecciones sin tener ni idea de los entresijos de la política española, y, en fin, su prepotencia, lo peor de todo son las formas. Por favor, un poquito de educación, que un actorazo como él tiene la obligación de saber comportarse.