A mis amigas
Mis amigas han entrado en mi blog. Como no entraba ni Perry, lo han hecho ellas. No sé si les ha gustado o no. Una me ha confesado que no ha podido terminar de leer el Manual de eufemismos, otra me decía en tono de reproche: tú eres más de derechas que yo de izquierdas.
No recuerdo si antes o después hemos ido a tomar un café y más que nos tomaremos. No sé si soy de derechas. Pienso como pienso y no puedo evitarlo. Soy vehemente en la exposición de mis opiniones y mis amigas lo saben. Odio la confrontación, pero no me gusta que partan España en cachitos.
Me emociono con el himno nacional, pero no soporto los fanatismos. Detesto por igual el periodismo de Federico Jiménez los Santos y el de Iñaki Gabilondo. Soy antiaborto y antieutanasia, pero me importa un pito que se casen los homosexuales, no creo que con ello peligre nuestra civilización y muchos de ellos son amigos míos.
Estuve de acuerdo con Rajoy cuando acusó a Zapatero de faltar a la prudencia exigible a todo gobernante por echar las campanas al vuelo en el asunto terrorismo y encontrarse al día siguiente con la bomba de Barajas, pero me acordé del prudentísimo Aznar metiéndonos en la denigrante guerra de Irak, en nombre de unas bombas de destrucción masiva que nunca existieron. No oí a los de su partido exigirle prudencia.
No tengo que justificarme por mis opiniones. Quiero a mis amigas y ellas me quieren a mí, aunque no piensen como yo. Quizás deberían aprender de nosotras Pepiño Blanco, Acebes y algunos otros padres de la patria. No voy a pedirles que se quieran, pero al menos que no se insulten. Creo que mucho mejor nos iría a todos.
megustascuandocallas dijo
yo también te quiero
22 Febrero 2007 | 08:24 PM