De la Religión y otros demonios
Parece ser que el futuro de la Religión como materia de estudio en la enseñanza pública española ya está decidido. Se eliminan un montón de horas, se deja elegir entre Religión e historia de las Religiones y se ofrece como alternativa a... nada. El que no la curse se podrá ir a su casa. Como es bien sabido que los chicos adoran tener más clases que sus compañeros, fácilmente se comprende que con esta medida, reclamada por el cuerpo de docentes en pleno como fundamental para solucionar los problemas que aquejan a nuestros estudiantes, todos ellos van a elegir la religión en lugar de irse antes a comer, o levantarse más tarde. Y así su cultura será, si cabe, más completa.
El otro día explicaba yo a los alumnos de 2º BTO, a los que queda menos de un año para ir a la Universidad, un cuadro de El Bosco. Se trataba de relacionar el infierno de Dante con sus representaciones plásticas. Navegando por esa magnífica herramienta que es Internet, visitamos todos los infiernos que en la red han sido y uno de los más famosos es el de El Jardín de las delicias del citado pintor. Los chicos estaban entusiasmados. La clase se completaba con la lectura del El Bosco del poemario de Alberti A la pintura. Las imágenes del atormentado pintor fascinaban a los alumnos. Yo explicaba: Ese demonio está sodomizando al clérigo. Silencio sepulcral. Pregunto, segura de obtener una respuesta afirmativa: ¿Sabéis lo que es sodomizar, verdad? Ni idea.
Ni de eso, ni de Gomorra, ni de la mujer de Lot, ni de ninguna de las estupendas historias de la estupenda Historia Sagrada de nuestra infancia retrógrada en la que fuimos víctimas de una educación autoritaria y traumatizante. Convencida de que conocían la práctica sexual me esforcé por ser más didáctica: es el coito anal. Otra vez ni idea. Un compañero, más culto que el resto espetó a bocajarro: Es dar por... Entonces sí lo entendieron.