Amigos
No es fácil escribir sobre los amigos sin caer en los tópicos. He oído de todo: que la amistad entre hombres es mejor que entre mujeres porque ellos tienen menos doblez, que no existe la amistad perfecta entre distintos sexos porque siempre deriva en relación amorosa, que los amigos se eligen y sus lazos son más fuertes que los de la familia, - al fin y al cabo la que te ha tocado-, que el que tiene un amigo tiene un tesoro. Ramón Gómez de La Serna decía que un amigo es la sombra blanca de uno mismo y Francis Bacon, que sin la amistad el mundo es un desierto. Se establecen distintas tipologías de amigos, como la de Confucio que habla de los útiles y los nefastos o la del libro de Francisco Gavilán recogido en el último dominical del Hoy por Jose María Romera donde encontramos un amplio catálogo sólo en el plano negativo. Son aquellos de los que te debes librar; los llama "tóxicos", y caben desde el "sanguijuela" hasta el "competidor"
Es cierto que la gama es amplia: íntimos, fuertes, amigos de toda la vida, amigos de conveniencia, amigos de la infancia, amigos del colegio, amigos de la Universidad, amigos de copas, amigos ocasionales, amistades peligrosas, amigos desinteresados, amigos leales, amigos del trabajo, malos amigos, viejos amigos, amigos recientes, grandes amigos... de todo. Hay algunos que no pasan la prueba del algodón, como aquel al que yo creí amigo hasta que intentó aprovecharse de mi amistad en el plano profesional para que su mujer medrara. Le solté cuatro verdades. Me quedé sin amigo. No llegó a romperme el corazón y eso que cada vez lo tengo más sensible, pero fue una experiencia amarga, - seguro que ustedes han tenido alguna similar y saben que duele-. Mi sabio marido sentencia que ese no era mi amigo. Yo me debato entre el principio de que no hay amistad que resista la excesiva sinceridad y el de que si no se puede decir lo que uno piensa a los amigos, es mejor no tenerlos. Para mí sería terrible constatar que la amistad resiste la maledicencia, pero no la verdad.
Mi espectro de amigos y amigas es escogido pero amplio aunque no desorbitado. Los colecciono de todo tipo: la segura de sí misma, la hiperactiva, la elegante, la reservada, la entregada, la independiente, la tajante, la discreta, el intelectual, el simpatiquísimo, el santo, al que quiere todo el mundo, el poeta, la dormilona, la que padece insomnio, la decidida, la irresoluta, la inoportuna, el oportuno, la eficaz, la quasisuperdotada, la trabajadora, la políglota, el brillante, la locuaz, la irónica, la detallista, el raro... Y para demostrar que es cierta la hermosa máxima de que un amigo es el que sabe todo de ti y a pesar de eso te quiere, les contaré algunos –pocos- secretillos confesables de mis amigos aunque a pesar de eso los quiero:
Tengo una amiga leal y verdadera. Además es inteligente y elegante, lo cual no es óbice para que tenga también sus defectillos sin importancia. Por ejemplo, le encanta hablar en inglés. Bueno, hablar no, epatar sería más exacto. Así, cuando menos te lo esperas te suelta un xenismo que te deja tiritando. Por ejemplo, ella cuando sube al avión no lo hace nunca normal sino "on finger", y si tiene que buscar una dirección en el coche, no lo hace con el navegador, sino con el "tomtom", también practica el "fit-pump" y de pequeña escuchaba escala en “jai fai”, ella nunca pronuncia ifi, como el común de los mortales. Esta disparidad de criterios lingüísticos nunca se ha interpuesto entre nosotras y saber que soy su amiga me da confianza y seguridad en la naturaleza humana a pesar de que soporto malamente que se pirre veleidosamente por la lengua de Shackespeare.
Tengo un amigo algo etéreo. Va mucho a su rollo, que si plataformas cívicas que si dejemoslaestacionensusitio.com y tal. No es extraño que se duerma en las cenas y de pronto le de por desconectar. En ocasiones me cuesta seguirle- envidio su inteligencia y el vuelo rapidísimo de su pensamiento-, es un alma independiente, con criterios propios solidísimos lo cual a veces desconcierta y otras sorprende. Poseedor de un corazón noble y generoso, tiene sus rarezas porque es un artista y un bohemio pero me reconforta lo que él seguro ni se imagina, saber que encontraré su cuadro de colores vivos y lleno de fuerza colgado en la entrada de mi casa cada vez que abra la puerta.
Podría seguir describiendo mis amistades pero por hoy ya es bastante. Sólo añádiré que mis amigos, los verdaderos, siempre están ahí, y si tienen sus defectos -¡quién no!-los quiero como son y en gran parte en sus defectos radica también el valor de su amistad. “El amor está muy bien a su modo, pero la amistad es una cosa mucho más alta. Realmente no hay en el mundo nada más noble y raro que una amistad verdadera.” Y esta frase es tan bonita porque no es mía sino del cínico aunque siempre tierno y sensible Oscar Wilde.
monty dijo
Carmen me vas a tener sin sosiego hasta que me aclares quien sere yo.
Sere la segura o la reservada o la independiente o la discreta o quizas la ironica o tal vez la eficaz... estoy en un mar de dudas, personalmente me siento incapaz de definir a ninguna-o creo que todos-as tenemos algo de cada adjetivo y las distintas dosis de cada uno nos hace unicos.
Bueno espero no ser la inoportuna ni la irresoluta ... en serio esta noche no duermo.
Ya en serio mi autentico debate no esta en la sinceridad creo que nunca es excesiva (lo que no quiere decir que seamos insensibles con los amigos o groseros por supuesto) para mi el debate esta entre la amistad ficticia o real con toda la amplitud que se quiera dar a estos conceptos bueno ya ampliare cuando lo medite.
26 Febrero 2008 | 08:14 PM