Recuerda que sólo eres un hombre




Italia, tierra admirable. Roma, Venecia, Florencia, Milán. Ciudades mágicas de pasión y clasicismo que proyectan para la humanidad una luz eterna de arte, mito, religión y belleza. Mérida, tan cercana, una joya más y un testimonio fiel de que ese país encantado custodia nuestras raíces y las de la mejor Europa. Única y diversa, cuna de civilizaciones, inspiración de excelsos artistas. Shakespeare no sería Shakespeare sin Verona, ni Byron Byron sin Venecia, ni nosotros nosotros sin Miguel Ángel, Dante o Rafael. Ni la historia del cine la misma sin Visconti, sin Vitorio, sin Perfume de mujer. País apasionante, elegante, culto, caótico, católico y pujante con su retórica vociferante y sus Padrinos. Capaz también de albergar fantoches múltiples. Ahora su Cavaliere, recauchutado jefe de gobierno de controvertida biografía y abultadísima cuenta corriente que propone un soldadito de la guarda a cada chica guapa con el fin de evitar que la violen- la violación le sugiere chistes machistas y los negros bromas racistas- quiere pisotear con sus zapatones de Cavallería Rusticana la vida y la muerte, la sentencia del Tribunal de Apelación de Milán ratificada por el Supremo, el voto del Presidente de la República, el llanto de la familia doliente y la ética médica para presentar un Proyecto de Ley en el Parlamento y aprobarlo en el tiempo récord de dos o tres días. Así prolongará el estado vegetal de una enferma terminal que lleva postrada diecisiete angustiosos años. Nada le conmueve su situación de muerte en vida, y hasta argumenta con bastante desvergüenza que “podría incluso hipotéticamente tener un hijo". “La tortura inhumana”, según el padre, en que el circo mediático y legal ha convertido el caso y el encarnizamiento terapéutico conmueven la fibra más íntima de cualquiera con menos ansia de poder. Pero él, con esta nueva intriga demuestra que manda mucho y que si le peta, acomoda la ley a su antojo como hizo cuando consiguió la inmunidad. Precisa una voz que le susurre a gritos: “¡Oh, miles gloriosus, recuerda que sólo eres un hombre!”
Fernando dijo
Y como buen clásico te recuerdo que la traducción exacta de "Miles Gloriosus" no la sabe mucha gente. Debáis ser más explícita.
Valeo ut valeas
9 Febrero 2009 | 09:26 PM