Falta grandeza

Leo que el órdago de la oposición griega desata el pánico en los mercados y que el conservador Samaras le ha hecho una “peineta” a Merkel al apelar esta a su “responsabilidad histórica”. La derecha defiende a los pobres de los muy liberales sacrificios exigidos y la izquierda los reivindica, para salvar su trasero o para salvar la Hélade. En el reino del revés, las ideologías trastabillan al modo extremeño, donde el PP se compromete a proteger al trabajador, gracias a la izquierda más izquierda, declarada, de momento, en rebeldía. Parece probado que los conservadores griegos mintieron para entrar en el euro, que de esos polvos vienen estos lodos, que la caída de la Gran Madre Clásica europea amenaza con arrastrar primero a los países humildes e instaurar luego el caos entre los que Roma llamó bárbaros y hoy son los orgullosos. Por eso la canciller teutona presiona implacable y todo parece que le parece poco. Nos dicen -usted puede creerlo o no- que España estuvo casi intervenida pero se salvó gracias a las medidas drásticas de ZP. A la derecha española las medidas le parecen a la vez poco y a la vez mucho. Una está harta ya y se pregunta por qué Rajoy no apoya a Zapatero, al modo vasco, al menos para que no tenga que ceder cachitos esenciales de la soberanía patria a los nacionalistas, que según su costumbre andan repartiéndose los jirones de lo que va quedando. Que el PSOE lo haya hecho fatal no es razón bastante para permitir que nuestro castigado país se hunda en la caca pura y no juzgo un disparate la propuesta de Francisco Vázquez sobre un Gobierno de concentración nacional más allá de la propia idea de partidos. Hasta que vuelva la esperanza. No pasará, porque hace falta grandeza. La que le falta al PSOE para no rechazar cualquier idea del PP, la que le falta al PP para no seguir esperando que el PSOE caiga por sus errores. La que nos falta a todos para luchar por el futuro, enterrar los rencores y recelos, olvidar las banderías y restablecer el valor antaño prestigioso de la Marca España. Pero eso ya da para otro artículo.
