Montesquieu

Para certificar la validez de mi memoria navego y hallo en Internet que el autor de la frase “Montesquieu ha muerto” fue efectivamente Alfonso Guerra. Y lo dijo en aquella época en que el político andaluz era todopoderoso, España un feudo felipista y la intención confesada del segundo mandamás del PSOE, feo, no católico y sentimental, dejarla tal que no la conociera ni la madre que la parió. Guerra no es el marqués de Bradomín, con su larga lista de enamoradas, pero la de sus citas viperinas, prepotentes y malintencionadas, sí lo es. Como alargada era la sombra de su poder. Luego, por obra de la veleidosa fortuna, antes de que perdiera su partido perdió él su influencia en el “dios” de Benegas al que hoy algunos llaman “el abuelo cebolleta”. Fue víctima de su hermano chorizo, lo que le individualiza como uno de los primeros daños colaterales de la legión de corruptos que salpican miserablemente las páginas de nuestra aún corta historia democrática. Todavía hoy se le recuerda como el malote oficial y hasta se extendió la especie de que padecía la halitosis que le provocaban las barbaridades que decía. Ni la oposición ni los de su propio partido se libraron de sus pullas, y aunque cayó, nunca calló. Lo testimonian creaciones vilipendiosas como “Mariquita Pérez disfrazada de Fernando VII” para Soledad Becerril, “Bambi” para ZP o “la señorita Trini” para Trinidad Jiménez. A Suárez lo llamó “tahúr del Mississipi” y lo más bonito que dijo del recientemente fallecido Fraga fue “cavernícola”.
Recuerdo con masoquista nostalgia a este veterano parlamentario en un momento en que Gallardón anuncia la vuelta a la Separación de Poderes que de pequeña aprendí era garantía de todo Estado de Derecho. La restitución del ilustrado barón satisface y alivia mas recelo de la pataleta de Julio Villarrubia, pues induce a sospechar que forma parte de la entraña socialista politizar la Justicia. Y termino recordando que la defunción de Montesquieu no fue cosa de Guerra, sino de todo el PSOE, pero luego Aznar pudo resucitarlo y no lo hizo.


ruedademolino dijo
Pues sí señora. No deja de ser curioso que, en nuestra desgraciada España, se recuerde a José Mª Aznar únicamente por la foto de las Azores, o por la guerra de Irak, cuando ninguno de estos dos hechos pueden considerarse verdaderos fallos, o errores, de su Gobierno, mientras que nadie, o casi nadie, recuerda la enorme gravedad de los muchos errores que cometió como Presidente de Gobierno y, muy en especial, durante su mayoría absoluta. Errores que van, desde el que Ud. señala hasta su excesiva tardanza en reformar la Enseñanza, pasando por la permanente cesión a los chantajes de los secesionistas, el ignorar la tremenda cantidad de “topos” que el PSOE había incrustado en todas nuestras Instituciones y que tanto daño han hecho y hacen a los españoles, y tantos otros más.
Aunque con cierto miedo a equivocarme, de momento, parece ser que el actual Gobierno de Mariano Rajoy está intentando sacudirse de encima la ridícula cobardía que, hasta hoy, ha caracterizado al Partido Popular y que le ha impedido hacer lo que realmente debe hacer: Dejar de pensar en el “qué dirán” y dedicarse a gobernar en beneficio del conjunto del Pueblo español.
30 Enero 2012 | 11:59 AM